Jesús Divino Maestro

El último domingo de octubre, la Familia Paulina celebra la solemnidad de Jesucristo Maestro. El beato Santiago Alberione nos propone una visión de un Cristo total para el “todo” de la persona humana.

Esta visión cristológica propuesta por el beato Santiago Alberione como la más adecuada no solo para las modernas formas de apostolado, entre ellas la de la comunicación social, sino también para los hombres y mujeres de hoy
que viven en la cultura de la comunicación.

Jesús Maestro, centro absoluto de la vida y la misión

El beato Santiago Alberione explicó repetidamente el sentido de la espiritualidad centrada en Cristo Maestro: “Esta devoción no se reduce simplemente a la oración o a algún canto, sino que envuelve a toda la persona… nuestra devoción al Maestro divino se debe aprender para luego aplicarla al trabajo espiritual, al estudio, al apostolado y a toda la vida religiosa…

Debe partir de la oración y extenderse a toda la vida apostólica, porque el fruto de nuestro apostolado es proporcional a esto: presentar a Jesucristo camino, verdad y vida. Sólo si se entiende en este sentido la devoción a Jesús Maestro será de gran ventaja espiritual y responderá a las necesidades espirituales del hombre”.

Por tanto, la devoción a Jesús Maestro no es un conjunto de conocimientos abstractos, o una serie de prácticas, sino un estilo de vida, una forma de pensar, de razonar y de actuar: un modo de ser. Es el estilo peculiar de santidad y apostolado que Dios ha revelado al beato Santiago Alberione. Decía en 1957: “Seamos agradecidos a la Providencia de Dios que nos ha concedido la inmensa riqueza de comprender mejor a Jesucristo… El espíritu paulino consiste en esto… No es una frase bonita, no es un consejo: es la esencia de la Congregación; ¡es ser o no ser paulinos…!”.

Una hermosa doctrina que debe transformarse en vida

Este es un desafío que no puede quedarse en una hermosa reflexión. A veces sucede que estamos convencidos de que el sentido de la vida cristiana consiste en “cristificarse”, pero en la práctica no logramos traducir este ideal en realidad vivida. En este sentido, merece recordarse una conferencia de monseñor Bruno Forte en 1984, aplicación más o menos explícita de la enseñanza del beato Santiago Alberione, a partir de la doctrina del “Cristo integral” como se encuentra en la experiencia de san Pablo.

 

20 de agosto fundación de la Familia Paulina

En la fecha en que la Iglesia celebra a san Bernardo de Claraval, el llamado “cazador de almas y vocaciones”; el beato Santiago Alberione, quien tenía una gran estima por el santo, eligió este día para dar nacimiento a la “Admirable Familia Paulina” como él mismo la llamaba.

Un 20 de agosto de 1914 en Alba, Italia; en los comienzos de el gran estallido de la 1º guerra mundial, nace la Sociedad San Pablo, primera de las 5 Congregaciones Religiosas, 4 Institutos Seculares más la unión de los Cooperadores Paulinos que forman la Familia Paulina. Allí desde “el pesebre” con pocos miembros, casi niños de la Escuela tipográfica Alberione planta la semilla del árbol de la familia Paulina que creció y hoy está presente en los 5 continentes.

La Familia paulina fue inspirada por el Espíritu Santo al Padre Alberione para servir a la iglesia de nuestros tiempos, anunciando el Evangelio a través de los medios más eficaces que el progreso ofrece. Hoy más que nunca, sentimos el enorme deber de anunciar a Cristo a la humanidad, de formar a los cristianos y de ser fuente de fraternidad entre los católicos, en una sociedad cada vez más egoísta, sedienta de fé y esperanza verdadera.

Desde sus comienzos el padre Alberione sentía una “luz clara acerca de una gran riqueza que el Señor quería conceder a la Familia Paulina. La difusión del evangelio” … “Hacía falta que el Evangelio penetrase en las familias, que fuese modelo e inspiración de todas las ediciones católicas”.

Hoy más que nunca el mensaje del Evangelio debe extenderse y correr a través de las nuevas redes, los nuevos caminos de nuestros tiempos y llegar a cada persona amada y redimida por Cristo.

 

La misión de la mujer

A comienzos del siglo XX maduraba en el corazón del beato Alberione el nacimiento de una Congregación femenina, alado de la Sociedad San Pablo fundada en 1014, dedicada  por completo al apostolado con los medios de comunicación.

El padre Alberione supo descubrir y reconocer el enorme potencial de la mujer para la obra evangelizadora. En su libro “La mujer asociada al celo sacerdotal” afirmaba: “La mujer tiene en sí una huella de la potencia de Dios, … pero ¿porqué este Dios ha sido tan generoso con la mujer? … porque la había destinado a una nobilísima vocación, los dones concedidos a la mujer no son sino medios necesarios para su misión”.

El apóstol de la comunicación social descubrió en la mujer su intuición, sabiduría, sensibilidad y dulzura; por lo tanto, capaz de completar el ingenio masculino con el equilibrio necesario, en la perspectiva de Dios el Creador, que después de darle vida al hombre, colocó a su lado una ayuda similar a él, creando a la mujer.

Santiago Alberione coloca a María como el “sublime modelo de la mujer cristiana” y la asocia en la tarea de conducir al hombre hacia el cielo. Dotada naturalmente de una fuerza espiritual que brota de su interior.

Hoy más que nunca el mundo necesita de  la “esencia” de la mujer para anunciar el Evangelio en cada rincón del mundo, especialmente en el mundo de la comunicación en el que tan necesario se hace la presencia femenina para “cristianizar” la cultura. La hija, esposa, madre, hermana puede ejercer diversos apostolados desde el lugar donde se encuentre. Con su “genio femenino” conquistará el corazón de las multitudes para llevarlos a Cristo.

En una presente sociedad en que la figura de la mujer se ve tantas veces confusa y pierde su dignidad más profunda, pidamos a la Virgen María, modelo de toda mujer nos ayude a recuperar en las mujeres aquel sueño del creador que las pensó tan únicas y especiales.

Reflexiones del papa Francisco para la cuaresma

Para toda la Iglesia es tiempo de conversión, de volver a Dios, de reconciliación y desierto. De desapego de las cosas y de unión con el Señor.

El papa Francisco en su mensaje para la cuaresma de 2019 nos invita a “caminar de Pascua en Pascua hacia el cumplimiento de aquella salvación que ya hemos recibido gracias al misterio pascual de Cristo citando la carta de San Pablo a los Rm 8,24 “pues hemos sido salvados en esperanza”.

Francisco nos invita a reflexionar sobre la fuerza destructiva del pecado recordando que “la causa de todo mal es el pecado, desde la aparición entre los hombres interrumpió la comunión con Dios, con los demás y con la creación”.

El papa nos ayuda a ver la fuerza regeneradora del arrepentimiento y del perdón, afirmando que “la cuaresma es una llamada a los cristianos a encarnar más intensamente y concretamente el misterio pascual en su vida personal, familiar y social, en particular mediante el ayuno, la oración y la limosna”.

Nos sugiere también que “no dejemos transcurrir en vano este tiempo favorable. Pidamos a Dios que nos ayude a emprender un camino de verdadera conversión”.

No desperdiciemos este tiempo especial de gracia “abriendo el paraguas” ante la lluvia de gracias que Jesús maestro quiere derramar en nosotros a través de la Iglesia.
¡Profunda y santa cuaresma!

Pastoral vocacional Hijas de San Pablo. Mendoza, Argentina.

 

 

Tecla Merlo nacida para amar a Dios

El 20 de febrero la Familia Paulina celebra el nacimiento de la hermana Tecla Merlo una apóstol de los tiempos modernos abierta al proyecto de Dios en su vida entregada por completo al Evangelio.

Teresa, según el nombre que recibió en su bautismo fue la segunda de cuatro hijos de Héctor y Vincenza Rolando. Nació en Castagnito (Cuneo) el 20 de febrero de 1894.

Maestra Tecla es un gran don para toda la Iglesia. Agradecidos por el gran don de su vida, reflexionamos en cada vida que Dios Padre pensó, amó y envió al mundo para que cumpliera su proyecto de amor. Un gran plan de santidad para cada vida gestada. Abierta a nuevo carisma que el Espíritu Santo infundió en el beato Alberione y que revive hoy en cada miembro de la Familia Paulina que se consagra al apostolado con los medios de comunicación social.

Tecla Merlo siguió el proyecto que el Señor le invitara a seguir, siguiendo las direcciones del padre Alberione, en quien depositaba su confianza, segura de que en el “primer maestro” hallaba la voluntad de Dios para su vida.

«Agradezcamos al Señor por habernos llamado a este apostolado, por habernos dado esta vocación, que es vocación apostólica, con la que podemos realizar la misión de Jesús y de los apóstoles. San Pablo, el gran apóstol, nos conceda el amor al apostolado, que sepamos sacrificarnos por las almas» decía la hna. Tecla en 1955.

En un mundo donde la vida humana está cada vez mas amenazada, incluso indefensa en el vientre de muchas madres rezamos con el salmo 139 alabamos al creador por la existencia de cada persona humana: “Porque tú formaste mis entrañas, tú me tejiste en el vientre de mi madre. Confieso que soy una obra prodigiosa, pues todas tus obras son maravillosas; de ello estoy bien convencido. Mis huesos no se te ocultaban cuando yo era formado en el secreto, tejido en lo profundo de la tierra; tú me veías cuando era tan sólo un embrión, todos mis días estaban escritos en tu libro, mis días estaban escritos y contados antes de que ninguno de ellos existiera.” (13-16).