Reflexiones del papa Francisco para la cuaresma

Para toda la Iglesia es tiempo de conversión, de volver a Dios, de reconciliación y desierto. De desapego de las cosas y de unión con el Señor.

El papa Francisco en su mensaje para la cuaresma de 2019 nos invita a “caminar de Pascua en Pascua hacia el cumplimiento de aquella salvación que ya hemos recibido gracias al misterio pascual de Cristo citando la carta de San Pablo a los Rm 8,24 “pues hemos sido salvados en esperanza”.

Francisco nos invita a reflexionar sobre la fuerza destructiva del pecado recordando que “la causa de todo mal es el pecado, desde la aparición entre los hombres interrumpió la comunión con Dios, con los demás y con la creación”.

El papa nos ayuda a ver la fuerza regeneradora del arrepentimiento y del perdón, afirmando que “la cuaresma es una llamada a los cristianos a encarnar más intensamente y concretamente el misterio pascual en su vida personal, familiar y social, en particular mediante el ayuno, la oración y la limosna”.

Nos sugiere también que “no dejemos transcurrir en vano este tiempo favorable. Pidamos a Dios que nos ayude a emprender un camino de verdadera conversión”.

No desperdiciemos este tiempo especial de gracia “abriendo el paraguas” ante la lluvia de gracias que Jesús maestro quiere derramar en nosotros a través de la Iglesia.
¡Profunda y santa cuaresma!

Pastoral vocacional Hijas de San Pablo. Mendoza, Argentina.

 

 

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Tecla Merlo nacida para amar a Dios

El 20 de febrero la Familia Paulina celebra el nacimiento de la hermana Tecla Merlo una apóstol de los tiempos modernos abierta al proyecto de Dios en su vida entregada por completo al Evangelio.

Teresa, según el nombre que recibió en su bautismo fue la segunda de cuatro hijos de Héctor y Vincenza Rolando. Nació en Castagnito (Cuneo) el 20 de febrero de 1894.

Maestra Tecla es un gran don para toda la Iglesia. Agradecidos por el gran don de su vida, reflexionamos en cada vida que Dios Padre pensó, amó y envió al mundo para que cumpliera su proyecto de amor. Un gran plan de santidad para cada vida gestada. Abierta a nuevo carisma que el Espíritu Santo infundió en el beato Alberione y que revive hoy en cada miembro de la Familia Paulina que se consagra al apostolado con los medios de comunicación social.

Tecla Merlo siguió el proyecto que el Señor le invitara a seguir, siguiendo las direcciones del padre Alberione, en quien depositaba su confianza, segura de que en el “primer maestro” hallaba la voluntad de Dios para su vida.

«Agradezcamos al Señor por habernos llamado a este apostolado, por habernos dado esta vocación, que es vocación apostólica, con la que podemos realizar la misión de Jesús y de los apóstoles. San Pablo, el gran apóstol, nos conceda el amor al apostolado, que sepamos sacrificarnos por las almas» decía la hna. Tecla en 1955.

En un mundo donde la vida humana está cada vez mas amenazada, incluso indefensa en el vientre de muchas madres rezamos con el salmo 139 alabamos al creador por la existencia de cada persona humana: “Porque tú formaste mis entrañas, tú me tejiste en el vientre de mi madre. Confieso que soy una obra prodigiosa, pues todas tus obras son maravillosas; de ello estoy bien convencido. Mis huesos no se te ocultaban cuando yo era formado en el secreto, tejido en lo profundo de la tierra; tú me veías cuando era tan sólo un embrión, todos mis días estaban escritos en tu libro, mis días estaban escritos y contados antes de que ninguno de ellos existiera.” (13-16).

 

 

 

Tecla Merlo una mujer apasionada

Muchas personas se preguntan ¿dónde radica la fuerza de la mujer? El Beato Santiago Alberione, descubrió que la fuerza de la mujer está en su corazón, para muchos esto es signo de debilidad, pero él cómo nadie vio más allá.

La fuerza de la mujer no está en su belleza, en lo que ella pueda realizar intelectualmente, o en la fuerza física. Su gran fuerza está en su corazón. El amor solo tiene episodios en la vida del hombre, mientras que en la mujer el amor es la historia de su vida.

Teresa Merlo, nació en nació en Castagnito (Cuneo, Piamonte) el 20 de febrero de 1894, mujer alegre y vivás, era débil de salud pero deseaba de todo corazón consagrase a Dios, pero como hacerlo, todos veían en ella la debilidad. El beato Alberione vio mucho más, vio en ella la fuerza de la fe y el poder la entrega, por ello la invito a formar parte de un nuevo grupo de mujeres que se consagrarían a Dios evangelizando con la comunicación. Teresa Dijo si al proyecto de Dios y caminó en la fe.

Teresa Merlo toma los botos religiosos el 22 de junio de 1922 en la congregación de las Hijas de San Pablo, el padre Alberione le da un nuevo nombre Tecla (nombre de la discípula de San Pablo) una joven temerosa y débil, se torna una mujer apasionada por Dios y por las personas, se esmera y recorre el mundo difundiendo la “Buena Noticia” con los medios más modernos. El 28 de junio de 1961, en la fiesta de la Santísima Trinidad, ofrece la vida para que todas las Hijas de San Pablo sean santas. Murió en Albano (Roma) el 5 de febrero de 1964 y el 22 de enero de 1991 fue proclamada venerable por el Papa Juan Pablo II.

 Si quieres entregar tu vida al Señor y te sientes llamada por Él, entre las Hijas de San Pablo encontraras tu lugar, entra en contacto con nosotras: vocacional@paulinas.com.ar

 

Fiesta de la conversión de San Pablo

El 25 de enero la Iglesia celebra la conversión del apóstol Pablo, sorprendido por Cristo camino a Damasco. Alcanzado por una gracia divina se encuentra con Jesucristo resucitado que lo había elegido “antes de la fundación del mundo, para ser santo e inmaculado en su presencia, en el amor” (Ef 1,4).

Así como Pablo, todos somos llamados a la santidad. El Señor viene a nuestro encuentro. Como lo afirmara el papa Benedicto XVI “el cristianismo es el encuentro con Cristo Resucitado y es Él quien toma la iniciativa, quien nos “primerea” con su amor, según la expresión del papa Francisco, para que seamos sus testigos hasta los confines del mundo.

En el libro de los Hechos de los Apóstoles, capítulo 9 san Lucas narra la Conversión de San Pablo: “Saulo, respirando amenazas de muerte contra los discípulos del Señor, se presentó al Sumo Sacerdote y le pidió cartas de recomendación para las sinagogas de los judíos de Damasco, para que si encontraba algunos seguidores de Cristo, los pudiera llevar presos y encadenados a Jerusalén.

Icono de Teresa Groselj, fsp

Y sucedió que yendo de camino, cuando estaba cerca de Damasco, de repente le rodeó una luz venida del cielo; cayó en tierra y oyó una voz que le decía: “Saulo, Saulo, ¿Por qué me persigues?”. El respondió: ¿Quién eres tú Señor? Y oyó que le decían: “Yo soy Jesús a quien tú persigues. Pero ahora levántate; entra en la ciudad, y allí se te dirá lo que tendrás que hacer”. Los hombres que iban con él se habían detenido mudos de espanto, pero no veían a nadie.

Saulo se levantó del suelo, y aunque tenía los ojos abiertos no veía nada. Lo llevaron de la mano y lo hicieron entrar en Damasco. Pasó tres días sin comer y sin beber.

Había en Damasco un discípulo llamado Ananías. El Señor le dijo en una visión: ¡Ananías! El respondió: “Aquí estoy Señor” y el Señor le dijo: “Levántate. Vete a la calle Recta y pregunta en la casa de Judas por uno de Tarso que se llama Saulo; mira: él está en oración y está viendo que un hombre llamado Ananías entra y le coloca las manos sobre la cabeza y le devuelve la vista.

Respondió Ananías y dijo: “Señor, he oído a muchos hablar de ese hombre y de los males que ha causado a tus seguidores en Jerusalén, y que ha venido aquí con poderes de los Sumos Sacerdotes para llevar presos a todos los que creen en tu nombre”.

El Señor le respondió: “Vete, pues a éste lo he elegido como un instrumento para que lleve mi nombre ante los que no conocen la verdadera religión y ante los gobernantes y ante los hijos de Israel. Yo le mostraré todo lo que tendrá que padecer por mi nombre”.

Fue Ananías. Entró en la casa. Le colocó sus manos sobre la cabeza y le dijo: “Hermano Saulo: me ha enviado a ti el Señor Jesús, el que se te apareció en el camino por donde venías. Y me ha enviado para que recobres la vista y seas lleno del Espíritu Santo”. Al instante se le cayeron de los ojos unas como escamas y recobró la vista. Se levantó y fue bautizado. Tomó alimento y recobró las fuerzas.

Como a Pablo, el Señor siempre nos envía a un “Ananias”, un instrumento de sus designios para atraernos hacia Él. Pidamos a Jesús que podamos reconocer su presencia resucitada en su Iglesia, a través de nuestros hermanos y podamos ser dóciles a su gracia para vivir siempre, como pedía Jesús al beato Alberione, “en continua conversión”.

 

Beato Santiago Alberione un apóstol para nuestros tiempos

La Familia Paulina celebra al Beato Santiago Alberione

Tras sufrir  su agonía el querido beato Santiago Alberione fallecía, asistido por el santo papa Pablo VI el 26 de noviembre de 1971 a los 87 años. El papa, su gran amigo acudió sin demora para darle su bendición apostólica y prepararlo para volver por fin, a los brazos del Padre.

Sus últimas palabras de aquella tarde tras haber, como san Pablo, haber “combatido el buen combate” decía «Me muero… ¡Paraíso!», y, transcurrida una hora: «Rezo por todos». Su último gesto fue, con gran esfuerzo físico, trazar con su braso la señal de la cruz. Aquella cruz que él había abrazado, a ejemplo de Cristo el Divino Maestro.

El Espíritu infunde un nuevo carisma para la Iglesia

El Señor lo había mirado fijamente, con gran ternura y lo llamó para hacer realidad su proyecto de amor expresado en la fundación de la “admirable Família Paulina”. Un carisma nuevo para la Iglesia nacía en el siglo XX. La evangelización con todos los medios modernos para llegar a todos. Un nuevo fuego para anunciar el Evangello a través de las 10 llamas: 5 congregaciones y 5 institutos darían a la Iglesia nuevas herramientas, nuevos  hombres y mujeres consagrados al anuncio de la Buena Noticia.

San Pablo VI, un papa amigo 

el encuentro de dos santos

Pablo VI, admiraba tiernamente al P. Alberione del cual dijo “Miradlo: humilde, silencioso, incansable, siempre alerta, siempre ensimismado en sus pensamientos, que van de la oración a la acción, siempre atento a escrutar los “signos de los tiempos”, es decir, las formas más geniales de llegar a las almas… Nuestro P. Alberione ha dado a la Iglesia nuevos instrumentos para expresarse, nuevos medios para vigorizar y ampliar su apostolado, nueva capacidad y nueva conciencia de la validez y de la posibilidad de su misión en el mundo moderno y con los medios modernos”

El 25 de junio de 1996, san Juan Pablo II firmó el Decreto con el que se reconocen las virtudes heroicas y fue beatificado el 27 de abril  de 2003, en el día de la Solemnidad de la Divina Misericordia.

El padre Alberione fue nombrado Patrono de las Comunicaciones y de la Internet por el Colegio de Cardenales de la Santa Sede. En su vida, con gran generosidad,  había prometido  interceder y orar por todos aquellos que usan y trabajan con los medios de comunicación.