Tecla Merlo una mujer apasionada

Muchas personas se preguntan ¿dónde radica la fuerza de la mujer? El Beato Santiago Alberione, descubrió que la fuerza de la mujer está en su corazón, para muchos esto es signo de debilidad, pero él cómo nadie vio más allá.

La fuerza de la mujer no está en su belleza, en lo que ella pueda realizar intelectualmente, o en la fuerza física. Su gran fuerza está en su corazón. El amor solo tiene episodios en la vida del hombre, mientras que en la mujer el amor es la historia de su vida.

Teresa Merlo, nació en nació en Castagnito (Cuneo, Piamonte) el 20 de febrero de 1894, mujer alegre y vivás, era débil de salud pero deseaba de todo corazón consagrase a Dios, pero como hacerlo, todos veían en ella la debilidad. El beato Alberione vio mucho más, vio en ella la fuerza de la fe y el poder la entrega, por ello la invito a formar parte de un nuevo grupo de mujeres que se consagrarían a Dios evangelizando con la comunicación. Teresa Dijo si al proyecto de Dios y caminó en la fe.

Teresa Merlo toma los botos religiosos el 22 de junio de 1922 en la congregación de las Hijas de San Pablo, el padre Alberione le da un nuevo nombre Tecla (nombre de la discípula de San Pablo) una joven temerosa y débil, se torna una mujer apasionada por Dios y por las personas, se esmera y recorre el mundo difundiendo la “Buena Noticia” con los medios más modernos. El 28 de junio de 1961, en la fiesta de la Santísima Trinidad, ofrece la vida para que todas las Hijas de San Pablo sean santas. Murió en Albano (Roma) el 5 de febrero de 1964 y el 22 de enero de 1991 fue proclamada venerable por el Papa Juan Pablo II.

 Si quieres entregar tu vida al Señor y te sientes llamada por Él, entre las Hijas de San Pablo encontraras tu lugar, entra en contacto con nosotras: vocacional@paulinas.com.ar

 

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Fiesta de la conversión de San Pablo

El 25 de enero la Iglesia celebra la conversión del apóstol Pablo, sorprendido por Cristo camino a Damasco. Alcanzado por una gracia divina se encuentra con Jesucristo resucitado que lo había elegido “antes de la fundación del mundo, para ser santo e inmaculado en su presencia, en el amor” (Ef 1,4).

Así como Pablo, todos somos llamados a la santidad. El Señor viene a nuestro encuentro. Como lo afirmara el papa Benedicto XVI “el cristianismo es el encuentro con Cristo Resucitado y es Él quien toma la iniciativa, quien nos “primerea” con su amor, según la expresión del papa Francisco, para que seamos sus testigos hasta los confines del mundo.

En el libro de los Hechos de los Apóstoles, capítulo 9 san Lucas narra la Conversión de San Pablo: “Saulo, respirando amenazas de muerte contra los discípulos del Señor, se presentó al Sumo Sacerdote y le pidió cartas de recomendación para las sinagogas de los judíos de Damasco, para que si encontraba algunos seguidores de Cristo, los pudiera llevar presos y encadenados a Jerusalén.

Icono de Teresa Groselj, fsp

Y sucedió que yendo de camino, cuando estaba cerca de Damasco, de repente le rodeó una luz venida del cielo; cayó en tierra y oyó una voz que le decía: “Saulo, Saulo, ¿Por qué me persigues?”. El respondió: ¿Quién eres tú Señor? Y oyó que le decían: “Yo soy Jesús a quien tú persigues. Pero ahora levántate; entra en la ciudad, y allí se te dirá lo que tendrás que hacer”. Los hombres que iban con él se habían detenido mudos de espanto, pero no veían a nadie.

Saulo se levantó del suelo, y aunque tenía los ojos abiertos no veía nada. Lo llevaron de la mano y lo hicieron entrar en Damasco. Pasó tres días sin comer y sin beber.

Había en Damasco un discípulo llamado Ananías. El Señor le dijo en una visión: ¡Ananías! El respondió: “Aquí estoy Señor” y el Señor le dijo: “Levántate. Vete a la calle Recta y pregunta en la casa de Judas por uno de Tarso que se llama Saulo; mira: él está en oración y está viendo que un hombre llamado Ananías entra y le coloca las manos sobre la cabeza y le devuelve la vista.

Respondió Ananías y dijo: “Señor, he oído a muchos hablar de ese hombre y de los males que ha causado a tus seguidores en Jerusalén, y que ha venido aquí con poderes de los Sumos Sacerdotes para llevar presos a todos los que creen en tu nombre”.

El Señor le respondió: “Vete, pues a éste lo he elegido como un instrumento para que lleve mi nombre ante los que no conocen la verdadera religión y ante los gobernantes y ante los hijos de Israel. Yo le mostraré todo lo que tendrá que padecer por mi nombre”.

Fue Ananías. Entró en la casa. Le colocó sus manos sobre la cabeza y le dijo: “Hermano Saulo: me ha enviado a ti el Señor Jesús, el que se te apareció en el camino por donde venías. Y me ha enviado para que recobres la vista y seas lleno del Espíritu Santo”. Al instante se le cayeron de los ojos unas como escamas y recobró la vista. Se levantó y fue bautizado. Tomó alimento y recobró las fuerzas.

Como a Pablo, el Señor siempre nos envía a un “Ananias”, un instrumento de sus designios para atraernos hacia Él. Pidamos a Jesús que podamos reconocer su presencia resucitada en su Iglesia, a través de nuestros hermanos y podamos ser dóciles a su gracia para vivir siempre, como pedía Jesús al beato Alberione, “en continua conversión”.

 

Beato Santiago Alberione un apóstol para nuestros tiempos

La Familia Paulina celebra al Beato Santiago Alberione

Tras sufrir  su agonía el querido beato Santiago Alberione fallecía, asistido por el santo papa Pablo VI el 26 de noviembre de 1971 a los 87 años. El papa, su gran amigo acudió sin demora para darle su bendición apostólica y prepararlo para volver por fin, a los brazos del Padre.

Sus últimas palabras de aquella tarde tras haber, como san Pablo, haber “combatido el buen combate” decía «Me muero… ¡Paraíso!», y, transcurrida una hora: «Rezo por todos». Su último gesto fue, con gran esfuerzo físico, trazar con su braso la señal de la cruz. Aquella cruz que él había abrazado, a ejemplo de Cristo el Divino Maestro.

El Espíritu infunde un nuevo carisma para la Iglesia

El Señor lo había mirado fijamente, con gran ternura y lo llamó para hacer realidad su proyecto de amor expresado en la fundación de la “admirable Família Paulina”. Un carisma nuevo para la Iglesia nacía en el siglo XX. La evangelización con todos los medios modernos para llegar a todos. Un nuevo fuego para anunciar el Evangello a través de las 10 llamas: 5 congregaciones y 5 institutos darían a la Iglesia nuevas herramientas, nuevos  hombres y mujeres consagrados al anuncio de la Buena Noticia.

San Pablo VI, un papa amigo 

el encuentro de dos santos

Pablo VI, admiraba tiernamente al P. Alberione del cual dijo “Miradlo: humilde, silencioso, incansable, siempre alerta, siempre ensimismado en sus pensamientos, que van de la oración a la acción, siempre atento a escrutar los “signos de los tiempos”, es decir, las formas más geniales de llegar a las almas… Nuestro P. Alberione ha dado a la Iglesia nuevos instrumentos para expresarse, nuevos medios para vigorizar y ampliar su apostolado, nueva capacidad y nueva conciencia de la validez y de la posibilidad de su misión en el mundo moderno y con los medios modernos”

El 25 de junio de 1996, san Juan Pablo II firmó el Decreto con el que se reconocen las virtudes heroicas y fue beatificado el 27 de abril  de 2003, en el día de la Solemnidad de la Divina Misericordia.

El padre Alberione fue nombrado Patrono de las Comunicaciones y de la Internet por el Colegio de Cardenales de la Santa Sede. En su vida, con gran generosidad,  había prometido  interceder y orar por todos aquellos que usan y trabajan con los medios de comunicación.

 

 

Comenzó en Roma el sínodo de los jóvenes

Ha comenzado XV Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos, dedicado a los Jóvenes, la fe y el discernimiento vocacional. 

Surge así una nueva esperanza para la Iglesia que pone su mirada en los jóvenes que buscan el proyecto de Dios para sus vidas. Muy oportuno será el tema tratado por los obispos sobre de la búsqueda vocacional para millones de jóvenes en el mundo entero que quieren encontrar el camino trazado por Cristo.

Unos 70.000 jóvenes  provenientes de unas 200 diócesis del país, participaron en la gran peregrinación organizada por la Conferencia Episcopal Italiana con el lema “Por mil caminos, hacia Roma”. Contentos y esperanzados se reunieron en la plaza de San Pedro para encontrarse con el papa Francisco.

El papa habló a los jóvenes peregrinos “Un joven sin sueños es un joven anestesiado que no podrá entender la vida”, les dijo el Papa. “Vosotros tenéis en el corazón estas estrellas brillantes que son vuestros sueños: son vuestra responsabilidad y vuestro tesoro”, añadió.

El Papa los llamó a “transformar los sueños de hoy en la realidad del futuro y para esto hay que ser valiente” y les pidió preguntarse de dónde vienen estos sueños.

“Es triste ver a los jóvenes en el sillón viendo cómo pasa la vida delante de ellos. Lo he dicho otras veces. Un joven sin sueños, que se jubilan con 20-21 años es triste”, dijo al igual que en otras ocasiones.

El Papa alertó contra el “delirio de la omnipotencia” pero también les aseguró que “con Dios vas adelante, no te preocupes”. “Los sueños de los jóvenes dan un poco de miedo a los adultos porque cuando un joven sueña… quizás porque los adultos han dejado de soñar y de arriesgarse” o “porque ponen en crisis sus elecciones de vida”.

“No os dejéis robar vuestros sueños”, dijo para hablar a continuación de San Francisco de Asís, patrón de Italia, y que, según el Papa, soñó en grande, arriesgó y “cambió Italia”.

En este mes de octubre toda la Iglesia está llamada a acompañar el sínodo de los obispos con nuestra oración.

 

 

El ángel custodio siempre a nuestro lado

El 2 de octubre la iglesia celebra al ángel de la guarda. Todos tenemos un ángel custodia que nos acompaña todo el tiempo, nos cuida de los peligros y nos aconseja siempre para llevarnos a Dios.

Nos afirma el Catecismo de la Iglesia católica: “Desde su comienzo hasta la muerte, la vida humana está rodeada de su custodia y de su intercesión”. Asimismo, añade una frase de San Basilio Magno: “Nadie podrá negar que cada fiel tiene a su lado un Ángel como protector y pastor para conducir su vida”.

San Juan Pablo II en una de sus catequesis sobre los ángeles nos decía “La Iglesia confiesa su fe en los Ángeles Custodios, venerándolos en la liturgia con una fiesta especial, y recomendando el recurso a su protección con una oración frecuente”. Así muchos santos tuvieron una estrecha relación con su ángel de la guarda y recomendaban a las personas tenerlos siempre presente.

El beato Santiago Alberione dejó una rica herencia espiritual a toda la Familia Paulina. Muy devoto del ángel de la guarda escribió varias oraciones para rezarle a este ser espiritual a que Dios confió nuestra custodia. Compartimos algunas oraciones para crecer en el conocimiento y devoción hacia nuestro guardián.

Padre celestial, te doy gracias por tu infinita bondad,
porque desde el mismo momento en que yo salía de
tus manos creadoras me confiaste a un ángel
para que “me ilumine, guarde, rija y gobierne”.
Y gracias también a ti, ángel de mi guarda
por tu constante presencia en mi peregrinación
hacia el Padre. Tus santas inspiraciones ,
tu protección continua contra los peligros
espirituales y corporales y tu poderosa
oración ante el Señor son para mí
gran consuelo y segura esperanza.

Amén